
Eran
las 7:00 p.m. cuando fue inaugurada en un pequeño local de la calle Serafín
Sánchez número 48, entre Martí y Callejas. Sus primeros trabajadores fueron
José Luís Taboada y Salvador Vila (operadores), José Armando Reynal, Gustavo
Mazorra y Rafael (Chicho) Morales, locutores. Como periodistas Silvio Rodríguez
Acosta y Emiliano Rodríguez Toscazo, como técnico José Otelo y director el Dr.
Segismundo Cervantes.
Me
comentaba el amigo Oscar Pons Jiménez que su papá
fue unos de los pioneros de la emisora, pues junto a Chicho Morales abrían la
emisora a las 5 de la mañana y después volvían a cerrar a las 11 de la noche,
con un programa campesino y al terminar Chicho decía algo así: “ya los poetas
triunfales terminaron la función, en los controles Pons y les habló Morales”.
Comenzó
a transmitir en el horario de 8:00 a.m. a 10:00 p.m., pero se extendió
posteriormente con una programación ininterrumpida en vivo y grabada. La primera
de ellas consistía en una propuesta recreativa destinada a la población, que
abarrotaba el estudio - teatro con el propósito de aplaudir a los artistas del
patio. Se cuenta que en la calle se hacían colas para poder acceder al pequeño
estudio de la planta.
Quince
días antes de la inauguración oficial, la señal CMJX comenzó a salir al aire
bajo la supervisión del ingeniero camagüeyano Toto Otelo. Desde el punto de
vista editorial y desde la salida al aire, Radio Morón hizo un periodismo
crítico y sensacionalista; incluso, el noticiero de las 12 y 30 p.m. se
convirtió en el espacio más escuchado de la emisora. Se destacaban en esta
etapa inicial las crónicas “Del Morón antiguo” que hacía el Dr. Benito Llanes
Recino, la sección de noticias policíacas que redactaba el periodista Emiliano
Rodríguez Toscazo y el espacio deportivo diario de 30 minutos de duración que
redactaba Silvio Rodríguez Acosta.
Resulta
interesante el testimonio de Edel Fernández Venegas, quien fuera locutor en la CMJU, Radio Cuba de Morón, y
de Radio Morón con posterioridad a enero de 1959.
Edel,
uno de los primeros delegados del Instituto Cubano de Radiodifusión, (ICR), en
la antigua provincia de Camagüey, con su proverbial memoria, recuerda las
características de la emisora en los años de la Cuba neocolonial cuando narró:
En
esa época Radio Morón era una emisora local como todas las de aquella época; de
carácter puramente comercial, operada bajo la dirección del abogado y profesor
del Instituto de Segunda Enseñanza doctor Pablo Castellanos Caballero, en
sociedad con Eliseo López, quien puso el capital para adquirir los equipos y el
local.
Desde
el punto de vista técnico, poseía un transmisor de 250 watts, una consola, dos
platos tocadiscos, y dos micrófonos RCA-Víctor colgantes. Transmitía en la
frecuencia de 1 230 kilociclos; tenía un estudio-teatro con sesenta lunetas,
una cabina de audio y una de locución, discoteca y la recepción. Su antena era
de tendedera y estaba en el patio de la Delegación Canaria.
Desde
que salió al aire, Radio Morón comenzó una campaña en pro del desarrollo local.
Cada vez que se identificaba la planta se decía “desde Morón, municipio sin carreteras ni caminos vecinales”, algo
así. Eso llamó la atención a la población, cayó muy bien, porque estaba
reclamando que se hiciera la carretera de Morón a Ciego y los caminos vecinales
inexistentes en aquella época.
Tenía
otra mención que decía “no somos
aldeanos, queremos teléfonos automáticos” y toda esa serie de cosas. Así
fue ganándose a sus oyentes. Realmente logró una audiencia tremenda.
Transcurrido
algún tiempo la planta fue adquiriendo bastante propaganda y llegó a obtener
buenas ganancias, sin embargo sus dueños le pagaban una miseria a sus
trabajadores. Pero Castellanos empezó a hacer negocios turbios, extorsionando y
chantajeando.
En
una ocasión, para poner un ejemplo, quiso que las guaguas Santiago – Habana,
que estacionaban frente a Radio Morón, se anunciaran en la emisora y la empresa
se negó. Comenzó entonces una campaña contra esta línea de ómnibus, le llamaba “la ruta de la muerte”. Aquello era
terrible, y así hacía con distintos comerciantes que no ponían propaganda en la
emisora.
La
publicidad que se hacía en Radio Morón en esa época era similar a la que se
realizaba en las otras emisoras, con la diferencia que en Morón Pablo
Castellanos se valía del chantaje a los distintos anunciantes. Casos hubo en
que los afectados acudieron a los puños como Frutico Oria, agente de la marca
de refrescos “Kawy”. Al no aceptar poner propaganda inició una campaña donde
decía “no es cierto como se comenta que
el refresco “Kawy” haya intoxicado a una cantidad de niños”, lo que ponía
en crisis de inmediato la gestión de venta de esa bebida. Resultó que Oria lo
enfrentó en plena calle Martí y le entró a trompadas.
Tanto
la programación de Radio Cuba, como la de Radio Morón, era fundamentalmente
musical, entre disco y disco se daba alguna mención comercial; algunos
programas se realizaban en vivo con solistas o agrupaciones musicales,
patrocinados por cervecerías o anunciantes que tenían capital suficiente para
pagar. No existía una gran fonoteca. Allí lo que había era una pequeña
discoteca con placas de 33, 45 y 78 revoluciones por minuto.
Los
noticieros destacaban lo social: alguna señorita de la sociedad que cumplía
años y le estaban celebrando su fiesta y demás. Las noticias eran mayormente de
acontecimientos nacionales; los relacionados con la región era pocos sobre todo
aquellos que reflejaran algún tipo de denuncia. Se destacaban las crónicas “Del
Morón antiguo” que hacía el Dr. Benito Llanes Recino, la sección de noticias
policíacas que redactaba el periodista Emiliano Rodríguez Toscazo y el espacio
deportivo diario de 30 minutos de duración que redactaba Silvio Rodríguez
Acosta.
Los
programas más populares eran los de participación. Los oyentes escribían a los
diversos espacios, se les saludaba y eso motivaba mucho. Al cubano le ha
gustado siempre se le mencione por la radio, y entonces escribían mucho a los
distintos programas musicales para que los felicitaran en las fechas de
cumpleaños y cosas así.
Los
programas campesinos se hacían en vivo, tenían gran aceptación en el campo.
Había muy buenos poetas aunque ganaban muy poco y vivían muy mal. Se destacaban
Ventura Buchillón, Evenelio Rodríguez y otros.
Recuerdo
el programa titulado La
Jamaiquina billetera interpretada por Sergio Arrizabalaga.
Era un personaje que imitaba una jamaiquina y decía chistes picantes sobre lo
que ocurría en la vida cotidiana moronense. Fue a mí entender el de mayor
aceptación. Era muy simpático. Después se fue para La Habana y trabajó en la
televisión; el personaje estaba muy bien realizado y le agradaba mucho al público.
Para
1955 Radio Morón formaba parte, junto a la CMJZ Radio Ciego de Ávila, de la
Cadena de la Trocha. Se había diseñado una interesante programación, lo más
cercana posible a satisfacer los intereses de los oyentes. La programación
iniciaba, de lunes a sábados a las siete de la mañana con un programa cuyos
intérpretes eran el legendario Dúo Los Compadres; media hora más tarde se
escuchaba Voces y guitarras para proseguir con Por los campos de mi Cuba,
patrocinado por los Almacenes Ulpiano.
A
las ocho y treinta salía Coctel matinal con media hora de duración seguido de
las Predicciones Astrológicas y consultas a cargo del titulado Profesor Van
Milán, quizás como un Clavelito moronense. A las nueve con quince se dedicaba
un cuarto de hora a escuchar las canciones de Olga Guillot. A las nueve y
treinta surcaba el aire la actuación del cancionero René Méndez y sus
guitarristas. Selecciones de Conjuntos cubanos, Reloj musical complaciendo
peticiones, a Ritmo del cha – cha – cha, Hora doctrinal del Partido
Revolucionario Cubano, Cantares de España bajo el patrocinio del
establecimiento La Mina de Oro y Meridiano Campesino, el más antiguo de la
radio moronera, pagado por la RCA Víctor, conformaban la programación matutina.
A
las doce y treinta salía el Noticiero Radio Morón, de una hora de duración tras
la cual se transmitía un programa dedicado a seleccionar lo mejor del
repertorio musical de orquestas españolas. A las dos podía disfrutarse tres
horas consecutivas de música de la mejor música de la fonoteca de la
radioemisora moronense.
A
las cinco de la tarde, se escuchaban melodías del hermano pueblo azteca
denominado En una esquina de México y media hora después nuevamente se radiaba
el Noticiero de Radio Morón. El Noticiero deportivo daba continuidad a la
programación; Poemas y Canciones a las seis y treinta era el espacio donde
compartían jóvenes talentos como la cancionera Dalia Cervantes, el recitador
Arquímedes Romo junto al pianista Rolando Columbié.
Carnet
Social, auspiciado por el Jardín Ada a las siete de la noche, y con quince
minutos de duración, estaba dirigido a informar a los aficionados a la radio
sobre lo que acontecía en temas de crónicas social de los términos municipales
de Ciego de Ávila y Morón. Le seguía el programa pagado por la farmacia del Dr.
Cesar Pérez titulado Brindis musical, con interpretaciones de solos de piano.
Por
cortesía de Tráfico y Transporte se podía escuchar a las siete y treinta a la
orquesta Riverside y más tarde un programa dedicado a zarzuelas españolas
denominado Ecos Españoles.
La
audición campesina llegaba a los radioyentes a través del programa Tomando
Hatuey y a las ocho y media el gustado programa satírico La Jamaiquina
Billetera, interpretado por Sergio Arrizabalaga y sus comentarios de la
actualidad de esa época.
Por
su parte, los Hermanos Mosquera auspiciaban el programa Danzones de ayer y hoy
a las nueve de la noche y quince minutos después el reconocido periodista
Enrique Fierros Leiva tenía a su cargo Entrevistas Populares. Media hora estaba
destinada a la actuación del Conjunto Estrellas Juveniles, devenido años más
tarde en Los Capichines. Discoteca de Morón a las diez de la noche cerraba las
transmisiones de cada noche de lunes a sábados.
Esta
era una programación que caracterizaba el perfil de Radio Morón en 1955 que se
mantuvo con poca variación hasta el triunfo de la Revolución en enero de 1959.
Nuevos y difíciles retos vendrían a lo largo de los más de cincuenta años
posteriores.
En
1962 ocurre el reordenamiento de la Radio Nacional, tras la nacionalización de las
emisoras. Queda solamente CMJX Radio Morón en la Ciudad del Gallo, con las
mismas frecuencia y potencia. Al triunfo revolucionario ingresan en el centro
Eutimio Companioni, Francisco Consuegra, José Luís Boladeres, Pedro Pardo,
Aracelio Rodríguez y otros. En ese momento dirige la emisora Maninidra
Rodríguez, estudiante de preuniversitario, a quien más tarde sustituyó el joven
Santiago Arias Martínez.
Entre
los éxitos laborales alcanzados por esta emisora en ese período, sobresalen por
su importancia el haber sido la primera emisora en transmitir directamente
desde los cortes de caña, con todo el personal incorporado a la zafra y
transmitiendo simultáneamente desde el propio campo. Este hecho se produjo el
18 de abril de 1965, desde el Centro de Acopio “Gabriel Aguada” del central
“Enrique Varona”, del municipio Chambas y más tarde en la
zona de Saladrigas en el central “Patria o Muerte”, manteniendo las transmisiones
regulares desde el
propio campo, por
tiempo indefinido, como
aporte del colectivo a la zafra de
los Diez Millones de 1970.
A
inicios de noviembre de 1974 y próxima a cumplir su aniversario veinticinco, la
radio moronense se vio rejuvenecida cuando la popular emisora comenzó a
sintonizarse en lugares distintos de la ciudad tras un destacado esfuerzo de
los organismos de la entonces Región Morón y el Ministerio de Comunicaciones.
Las
señales de la CMJX,
que anteriormente no se podían sintonizar en lugares como Bolivia y Pedro
Ballester, se hicieron presentes entonces en aquellos no tan alejados puntos de
la geografía moronense y comenzaron a llegar a lugares como Sancti Spíritus,
Caibarién, Ciego de Ávila y otros, donde la radioemisora nunca había sido
captada.
Para
hacer de Radio Morón una emisora potente, capaz de llegar hasta el último punto
de la región debió instalarse cerca del central Patria una caseta construida
por el DESA, un transmisor de radio de un kilo con un máster- antena de 300 pies de altura, labor
que ejecutaron varios técnicos del Ministerio de Comunicaciones. Con estas
modificaciones la CMJX,
Radio Morón, cuadruplicó su potencia.
Transcurrió
noviembre de 1974 en un clima de trabajo y entusiasmo; su personal laborando en
función de la confección de nuevos programas para cubrir la variedad de intereses
de la población con una programación amena e instructiva además de informar los
aspectos más relevantes del quehacer de los moronenses.
Sin
embargo, en la puesta en total disposición funcional no solo participaron los
técnicos de la planta, pues la población
contribuyó con sugerencias, ideas y propuestas encaminadas a mejorar la
programación, ante el llamado del colectivo radial.
Fue
una época llena de retos y logros. Los radioescuchas reportaban audiencia desde
lejanos parajes mientras transmitió por la onda media. Hoy la antigua CMJX se
identifica con las siglas CMJI, y transmite en frecuencia modulada, o FM, con
una potencia de un kilowatt.
No hay comentarios:
Publicar un comentario